Nombre de la prueba: Entamoeba histolytica PCR

Fecha de alta: 23/11/2016

Plazo de ejecución (días): 5

Muestra requerida: heces, mucosa intestinal, hisopo rectal

Descripción: Entamoeba histolytica es un protozoo parásito anaerobio con forma ameboide, como su nombre indica, perteneciente al género Entamoeba. Es patógeno para distintos vertebrados, causando amebiasis incluyendo colitis amébica y absceso hepático.

Entamoeba histolytica se alimenta del bolo alimentario, bacterias intestinales, líquidos intracelulares de las células que destruye y además, a veces fagocita eritrocitos. Tiene proteínas de membrana capaces de perforar la membrana celular, destruyéndola por choque osmótico. Posee también adhesinas que le permiten fijarse a las células de la mucosa, de modo que permanece fuertemente anclada a la pared intestinal. Además, producen enzimas proteasas de cisteína, que degradan el medio extracelular lo que le permite invadir otros órganos.

La infección ocurre por la contaminación del agua, vegetales, frutas u otros alimentos crudos mal lavados o mal cocinados con quistes infecciosos provenientes de heces contaminadas. Es posible que moscas y cucarachas transporten quistes, desde las heces hasta los alimentos. Los quistes son resistentes, sobreviviendo varias semanas, pero mueren a alta temperatura o con agua caliente.

Las lesiones por E. histolytica pueden ser intestinales o extraintestinales potencialmente involucrando a varios órganos. Al comenzar a multiplicarse los trofozoítos la mayoría de las infecciones son controladas por el sistema inmunitario, no habiendo generalmente síntomas, pero sí excreción de quistes infecciosos.

A medida que aumenta el número de parásitos, provocan la destrucción de la mucosa intestinal, con ruptura de los vasos sanguíneos y destrucción de las células caliciformes que almacenan el moco. El sistema inmunitario rechaza su presencia generando focos diseminados de inflamación del intestino. El resultado es la mala absorción de agua y nutrientes de los alimentos (debida a la destrucción de las vellosidades de los enterocitos) con diarrea sanguinolenta y con moco.

Otros síntomas frecuentes son los dolores intestinales, náuseas y vómitos. La formación de úlceras intestinales y las pérdidas de sangre pueden causar anemia por déficit de hierro, especialmente en las hembras. La disentería amebiana puede ser recurrente, con períodos asintomáticos y sintomáticos, durante muchos años. A veces ocurren infecciones bacterianas asociadas, debido a la fractura de la mucosa del intestino.

Si los parásitos se diseminan por el tracto gastrointestinal, pueden causar otros problemas. En el hígado destruyen hepatocitos y se forma un absceso que al crecer provoca problemas hepáticos. En algunos casos pueden formarse abscesos en el bazo o en el cerebro, con complicaciones muy peligrosas. Síntomas de invasión amebiana sistémica son la fiebre alta ondulante, temblores, y la pérdida del cabello exceso de sudor, dolores abdominales en la zona del hígado, fatiga y hepatomegalia.

El diagnóstico se puede conseguir mediante exámenes de laboratorio de la materia fecal con microscopio óptico. No obstante, resulta de mayor utilidad la detección del ADN del parásito mediante PCR dada su alta sensibilidad, ya que pueden detectarse como mínimo dos copias por cada ul de muestra. Esta nueva técnica de PCR en tiempo real posee una especificidad del 100% y una eficiencia superior al 95%.

Referencias: